Pese a la inflación, el alza en las tasas de interés, y el acceso restrictivo a los créditos; la productividad es una buena herramienta para hacer frente al alza del precio de las viviendas.

11/11/2021

Imagen: CS Ingenieros

No es novedad que el mercado inmobiliario enfrenta riesgos de corto y mediano plazo, como la inflación en los materiales, alza de tasas de interés y acceso más restrictivo a los créditos, todo lo que lleva a encarecer finalmente el precio de las viviendas.

Ese es un impacto no sólo para los clientes; sino también para las empresas, por los mayores costos asociados frente a lo cual deben actuar, enfocándose en capturar valor y aumentar la productividad, porque ésta es un buen mitigador del aumento de precios en la construcción, que pasa por una mirada desde la estandarización a la hora de construir, y no necesariamente por el lado de la industrialización.

Hay evidencia de que la productividad puede ser una buena herramienta para hacer frente a un ajuste de precios. Es un desafío y una oportunidad que debieran considerar las inmobiliarias y constructoras, porque existe brecha en ese ámbito.

La productividad en la industria de la construcción exhibe un rezago en relación al resto de la economía, y alcanza a un tercio del promedio de los países OCDE, según estudio presentado por CChC y CNP 2020 y por estudios anteriores presentados en diversas instancias.

Es un buen tiempo para avanzar en productividad y rendimiento, en directo beneficio de clientes, trabajadores, accionistas, y por la activación económica del país, sobre la que la industria de la construcción tiene un papel relevante.

Fuente: Columna de Francisco Ortúzar, Cooperativa